+34 627 985 115 - info@tilovely.com

La baldosa hidráulica

La baldosa hidráulica es una baldosa de cemento portland, una piedra artificial, que se utiliza tanto para interiores como para exteriores pudiendo estar decorada o no. Su denominación hidráulica se debe a su principal componente, el cemento, que endurece mediante una reacción química al contacto con el agua (las primeras prensas utilizadas en su fabricación no fueron hidráulicas sino de balancín o de barra).

Nace a mediados del siglo XIX al calor de las primeras cementeras en Viviers (Francia). El cemento Portland era entonces un material novedoso, hacía apenas 25 años de su descubrimiento y aún se seguía perfeccionando su fabricación y distribución. Y sus productos derivados, como la baldosa hidráulica, empezaron a surgir como nuevas aportaciones a la construcción.´

Paralelamente al desarrollo de estos nuevos materiales, surgió el modernismo y la especial sensibilización hacia las artes. Un nuevo estilo joven y moderno, inspirado en la naturaleza, que presentaba una ruptura con los estilos anteriores e incorpora novedades de la revolución industrial.

La incorporación de la prensa hidráulica supone el hito definitivo y pronto las empresas comienzan a mejorar su producción y perfeccionar sus diseños. Por primera vez en la historia los suelos decorados están al alcance de la clase burguesa y los precios son asequibles.

A principios de siglo XX la industria ha despegado completamente. Existen cientos de fábricas repartidas por todo el mundo, convirtiéndose en material identitario de cada país, como así lo demuestran los nombres por las que se las conocen; la losa criolla en Puerto Rico, azulejos cubanos en la Habana o mosaicos calcáreos en Argentina. Y Cataluña es referente mundial en su fabricación, comercialización y diseño.

Tuvo una amplia aceptación durante el siglo XX, debido a que supuso una auténtica revolución, que permitía conjugar las ventajas de la industrialización con la belleza del dibujo artístico generado por una amplia diversidad de colores y motivos, siendo uno de los mejores ejemplos de fusión entre artesanía e industrialización.

Enter the text or HTML code here